
Cortina de cristal corredera (deslizante)
Hojas de cristal que se desplazan por carriles y se superponen, con apertura lateral o central. El sistema cómodo para el paso diario, y la base del cerramiento perimetral.
Pedir presupuestoCortinas de cristal / Corredera (deslizante)
Empujas una hoja y pasas
Una cortina de cristal corredera es un cerramiento cuyas hojas no giran ni abaten: se desplazan por carriles, cada una por el suyo, y se superponen al recogerse. Eso cambia por completo el gesto diario. No hay que ir abatiendo hoja por hoja ni reservar un lateral donde apilarlas; se abre lo que se necesita y se cierra igual de rápido, con una mano y sin pensar.
A cambio, la apertura nunca es total: las hojas recogidas ocupan el ancho de una de ellas. Por eso la corredera es la elección natural cuando el cerramiento va a estar cerrado la mayor parte del año y funciona como paso de uso diario, y el sistema abatible lo es cuando quieres recuperar la terraza entera cada verano.
Cómo se configura
Apertura lateral o central
En apertura lateral las hojas se recogen hacia un lado; en central se separan hacia los dos extremos y dejan el paso justo en el medio. Se decide por dónde entras a la terraza y por dónde te conviene que quede el vidrio recogido.
Cierres pensados para el paso diario
Tirador redondo, tirador con pestillo, cerradura a pared o cerradura a cristal. En una terraza que además es acceso a la vivienda, la cerradura permite dejar el cerramiento cerrado al salir de casa.
Vidrio templado o laminar
Templado para el uso habitual y laminar cuando el proyecto pide vidrio de seguridad de dos capas. La junta entre hojas puede ser magnética, de PVC o no llevarse, según lo estanco que tenga que quedar el conjunto.
Se combina con lo demás
Un frontal corredero convive sin problema con un techo de cristal aperturable, con una pérgola bioclimática o con un frontal abatible en el mismo espacio. Al fabricarlo todo nosotros, los perfiles salen en el mismo RAL y los encuentros se resuelven sobre plano.
Cerramiento perimetral: la corredera para toda la terraza
Cuando lo que hay que cerrar no es un frontal sino una terraza con varios frentes, el sistema cambia de forma. El cerramiento perimetral monta un marco que recorre todo el perímetro y hojas enmarcadas en sus propios perfiles, que deslizan sobre dos o tres carriles con ruedas regulables en altura. Cada hoja cierra contra burlete por los cuatro lados, así que el conjunto queda notablemente más estanco que una corredera de hojas sueltas, y el marco inferior lleva sus propios desagües para evacuar el agua que entra por el carril.
El sistema trabaja hasta unos 2,3 metros de altura y con hojas de hasta 1,15 metros de ancho, de manera que el frente total depende de la combinación de carriles y apertura: dos carriles con apertura lateral para huecos contenidos, tres carriles con apertura central cuando hay que superar los seis metros. Los cierres van embutidos en el perfil, sin taladros en el vidrio.
Es la solución que pedimos en terrazas de ático que giran en esquina, en porches que rodean el salón y en patios interiores donde el cerramiento tiene que cubrir tres lados seguidos. Si tu terraza es así, dilo en la visita: cambia el sistema, y cambia el presupuesto.
Ficha técnica
Medidas y opciones del sistema corredero de hojas sueltas, tal y como se fabrica en nuestro taller.
- Carriles
- 2, 3, 4 o 5 carriles: cada hoja corre por el suyo.
- Ancho de tramo
- Hasta 6,40 m por tramo.
- Altura máxima
- Hasta 2,30 m con vidrio de 8 mm y hasta 2,80 m con vidrio de 10 mm.
- Apertura
- Lateral, con las hojas recogidas hacia un lado y perfil de extensión, o central, con las hojas repartidas hacia los dos extremos.
- Vidrio
- Templado de 8 o 10 mm, o laminar 4+4 cuando el proyecto pide vidrio de dos capas.
- Cierres
- Tirador, tirador con pestillo o cerradura, a pared o a cristal.
- Juntas entre hojas
- Sin junta, de PVC o magnéticas.
- Acabado
- Lacado en carta RAL completa, en brillo, mate o texturado. Los más pedidos por nuestros clientes son el 7016 gris antracita, el 9016 blanco tráfico y el 8014 sepia.
La pieza que crece con el sistema es la guía superior: mide 7 cm de alto con tres carriles, 9,2 cm con cuatro y 11,5 cm con cinco, porque cada carril suma su propio camino de rodadura. La guía inferior no cambia, se queda en 16 mm en todas las versiones, y eso es lo que se nota al usar el cerramiento a diario: el umbral queda casi a ras de suelo, sin escalón que salvar cada vez que entras o sales a la terraza.
La sombra, por fuera
Una corredera no admite estores por hoja, así que el sol se para antes de que llegue al cristal. El toldo vertical baja guiado junto al acristalamiento, corta la radiación y da intimidad sin cerrar las vistas. Es el complemento que más nos piden en terrazas acristaladas orientadas al sur.
Ver toldos →¿O era una abatible?
Si lo que buscas es abrir el hueco de par en par y dejar la terraza libre en verano, el sistema abatible abate todas las hojas contra un lateral. Es también el único que admite estores integrados en cada cristal.
Correderas instaladas en Madrid
Preguntas frecuentes
¿Abatible o corredera? ¿Cuál me conviene?
Te conviene el abatible si vas a querer el hueco completamente libre varios meses al año, y la corredera si el cerramiento va a estar cerrado casi siempre y lo que buscas es entrar y salir cómodo. La pregunta útil no es cuál es mejor, sino cuántas veces al año vas a querer abrir el hueco entero. Si la respuesta es "en cuanto llega el buen tiempo y hasta septiembre", el abatible gana: se abate entero contra un lateral y la terraza vuelve a ser exterior. Si la respuesta es "casi nunca, lo que quiero es entrar y salir cómodo", gana la corredera: empujas una hoja y pasas, sin abatir nada ni reservar un lateral para las hojas recogidas. La contrapartida de la corredera es que las hojas se superponen, así que la anchura de una de ellas queda siempre cubierta.
¿Qué es un cerramiento perimetral?
Un cerramiento perimetral es la corredera aplicada a todo el perímetro de la terraza en lugar de a un solo frontal. Se monta un marco perimetral y cada hoja va enmarcada en sus propios perfiles, deslizando sobre dos o tres carriles con ruedas regulables en altura. Al ir enmarcada, la hoja cierra contra burlete por los cuatro lados, de modo que el conjunto queda bastante más estanco que una corredera de hojas sueltas. Es la solución habitual cuando la terraza tiene varios frentes y hay que cerrarla completa, como en muchos áticos de Madrid que giran en esquina.
¿Hasta qué medidas llega un cerramiento perimetral?
La altura de trabajo del sistema llega hasta unos 2,3 metros y cada hoja ronda como máximo 1,15 metros de ancho, así que el ancho total depende de cuántos carriles y qué tipo de apertura se elijan: con dos carriles y apertura lateral se cubren huecos pequeños, y con tres carriles y apertura central se superan los seis metros de frente. En Mascristal calculamos en la medición la combinación que cubre tu hueco con el menor número de hojas posible.
¿Puedo poner estores en una corredera?
No, una corredera no admite estores: se montan sobre cada hoja de cristal y solo existen para el sistema abatible. En una corredera la protección solar se resuelve por fuera, y lo más habitual es un toldo vertical con guías: baja pegado al cristal, corta el sol y da intimidad sin quitarte las vistas. También se puede recurrir a lámina solar aplicada sobre el vidrio.
¿Qué mantenimiento necesita una corredera de cristal?
El mismo cuidado básico que cualquier sistema que desliza: mantener los carriles limpios. La arena y la tierra son lo que estropea el deslizamiento, no el uso. Un aspirado de la guía inferior un par de veces al año y una limpieza del vidrio con jabón neutro bastan. En perimetral conviene además revisar de vez en cuando que los desagües del marco inferior estén despejados, porque son los que evacúan el agua de lluvia que entra por el carril.
¿Cerramos tu terraza?
Visita, medición y presupuesto sin compromiso en toda la Comunidad de Madrid.