Techo de cristal móvil sobre la terraza de una vivienda en Madrid

Techo móvil de cristal

El techo que se abre: las hojas de cada calle se desplazan y se apilan para dejar el cielo despejado. Manual o motorizado, fabricado a medida en nuestro taller del sur de Madrid.

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Techos de cristal / Techo móvil

Un techo que se aparta cuando hace bueno

Un techo móvil de cristal es una cubierta que protege igual que un techo fijo, pero se abre. El techo se divide en calles y, en las calles móviles, el panel no es una pieza única: son varias hojas que se desplazan por sus guías y se apilan unas sobre otras hacia el mismo lado. Donde estaban queda un hueco abierto, sin cristal de por medio, y lo que se ve desde debajo es el cielo. Es un techo aperturable en el sentido literal de la palabra: en agosto se cena bajo las estrellas y en noviembre se cena a cubierto, en el mismo sitio.

También se le llama techo corredero, porque las hojas corren por unas guías, aunque en el taller y en nuestros presupuestos lo llamamos techo móvil. Se fabrica con la misma estructura de aluminio que el techo fijo, la misma pendiente hacia el canalón y los mismos apoyos, en postes o en escuadras ancladas a la pared. Lo que cambia está dentro de la calle.

Cuánto se abre: la fracción

Es la pregunta que hace todo el mundo en la visita, y tiene una respuesta exacta. En nuestros planos se llama fracción: en cuántas hojas se reparte la calle. De ahí sale cuánto se destapa.

  • 2 hojas

    Hasta el 50 %

    Una hoja se desplaza y se apila sobre la otra, que se queda donde está. Es la fracción de las calles menos profundas.

  • 3 hojas

    Hasta el 66 %

    Dos hojas se recogen sobre la tercera. Es el reparto más frecuente en terrazas de ático y porches de salida media.

  • 4 hojas

    Hasta el 75 %

    Tres hojas se apilan sobre la cuarta. Es la fracción de los techos con más salida, los que cubren una mesa entera y un paso.

El porcentaje sale siempre de lo mismo: una hoja se queda en su sitio y las demás se apilan sobre ella, así que con dos hojas se libera media calle y con cuatro, tres cuartos. La fracción de dos hojas es exclusiva del accionamiento manual: una calle motorizada se reparte siempre en tres o cuatro. Y cuanta más salida tiene el techo, en más hojas hay que repartir la calle, de manera que la fracción no siempre es libre: en la medición te decimos cuáles caben en tu techo y cómo queda cada una.

Hay además un detalle que se suele pasar por alto: cada calle se abre por separado. Un techo con cuatro calles móviles no es una cubierta que se abre entera, son cuatro aperturas independientes. Puedes destapar solo la de encima de la mesa y dejar cubierta la del sofá.

Manual o motorizado

Las hojas hay que moverlas de alguna manera, y hay dos formas de hacerlo. Se decide antes de fabricar, porque la calle se prepara en el taller para una o para la otra.

Manual, con pértiga

Las hojas se accionan a mano con una pértiga, una barra con enganche que se guarda en un rincón y con la que se empuja la hoja desde el suelo, sin subirse a nada. No tiene electrónica que mantener y es la opción más contenida en precio. Encaja cuando el techo se abre por temporadas, en junio, y se cierra en septiembre, más que varias veces al día.

Motorizado, con mando a distancia

El motor va oculto en la perfilería de la propia calle y el techo se abre y se cierra desde un mando a distancia. Abrir deja de ser una decisión: si el cielo se pone feo mientras cenáis, se cierra sin levantarse de la mesa. Es lo que elige casi todo el que va a usar el espacio a diario, y también la respuesta cuando el techo es grande o queda alto.

Manual: la pértiga engancha la hoja y se empuja desde el suelo. Estas hojas son de panel sándwich, más ligeras que las de cristal.
Motorizado: el mismo movimiento, con el motor oculto en la calle y un mando en la mano.

No publicamos marcas de motor: el componente concreto se elige por el tamaño y el peso de las hojas de tu techo, y aparece descrito en el presupuesto. Lo que sí conviene saber es que un solo mando controla todas las calles motorizadas del mismo techo, no hace falta uno por calle, y que un techo puede llevar unas calles motorizadas y otras no.

Ficha técnica

Los límites de fabricación de una calle móvil, para que puedas comprobar si tu terraza o tu porche entran antes de que vayamos a medir.

Hojas por calle
Dos, tres o cuatro. Una se queda en su sitio y las demás se apilan sobre ella.
Salida (profundidad)
De 0,50 a 7 m según cuántas hojas lleve la calle: hasta 2 m con dos hojas, hasta 3,50 m con tres y hasta 7 m con cuatro.
Ancho de calle
De 30 a 120 cm, medido entre guías.
Vidrio
Laminado de seguridad 3+3 o 4+4, transparente o mate.
Panel sándwich
De 16 mm en las hojas móviles, bastante más ligero que el cristal, que es lo que pide una hoja que tiene que desplazarse.
Motorización
Opcional y por calles: un motor acciona hasta tres calles contiguas, con una correa por cada calle motorizada.
Pendiente y canalón
Los mismos que en el techo fijo: un 10 % de pendiente hacia un canalón frontal con vaso de recogida de 92 o de 130 mm.
Apoyos
Postes de aluminio registrables de 105 × 130 mm con tapa o escuadras atornilladas a la pared, con la altura ajustable poste a poste.
Lacado
Carta RAL completa, en acabado brillo, mate o texturado. Los más pedidos por nuestros clientes son el 7016 gris antracita, el 9016 blanco tráfico y el 8014 sepia.

Merece la pena deshacer una confusión frecuente: el techo móvil motorizado no es otro producto. Es este mismo techo con un kit de motor sobre la calle y una correa por cada calle que se acciona, con el alojamiento del mecanismo previsto ya en fabricación. De ahí sale todo lo demás: que la motorización se decida antes de cortar el primer perfil, que se presupueste por grupos de hasta tres calles contiguas y no por metro cuadrado de techo, y que en una misma cubierta convivan calles motorizadas, calles a pértiga y calles fijas.

Un mismo techo, calles fijas y calles móviles

No hay que elegir para todo el techo. Las calles fijas y las móviles conviven en la misma estructura, y es una de las cosas que más se agradecen cuando se explica a tiempo: fija sobre la zona del sofá, que casi nunca vas a querer destapar, y móvil sobre la mesa, que es donde apetece cenar con el cielo abierto. La parte fija sale más económica, así que el presupuesto se concentra donde de verdad se usa la apertura.

La combinación también juega con el material: el panel sándwich grueso de 52 mm, el que más aísla, va en calles fijas, y las hojas móviles pueden llevar cristal o panel sándwich de 16 mm. Un techo mixto permite tener sombra garantizada sobre una zona y cielo abierto sobre la otra.

Materiales, calle por calle

Cristal laminado transparente

Cristal de seguridad, dos lunas unidas por una lámina intermedia. Con el techo cerrado se sigue viendo el cielo, y con el techo abierto no hay nada entre la mesa y el cielo. Es la combinación que buscan casi todos los que llegan pidiendo un techo que se abra.

Cristal laminado mate

El mismo cristal de seguridad con la lámina intermedia en acabado mate. Tamiza el sol y quita el deslumbramiento sin oscurecer el espacio, que es lo que suele pedirse en orientación sur y oeste. Se elige calle por calle: mate donde pega el sol, transparente donde no llega.

Panel sándwich, también en las hojas

Las hojas móviles admiten panel sándwich de 16 mm: opaco, con sombra debajo incluso con el techo cerrado, para quien quiere poder abrir sin vivir bajo el sol de plano. El formato grueso de 52 mm, el que más aísla, va solo en calles fijas.

Techos de cristal móviles instalados en Madrid

Preguntas frecuentes

¿Cuánto se abre realmente un techo móvil?

Un techo móvil abre hasta el 50, el 66 o el 75 % de cada calle, según en cuántas hojas esté repartida: dos, tres o cuatro. Siempre queda una hoja en su sitio, que es sobre la que se apilan las demás, y por eso ninguna calle llega a abrirse del todo. La superficie que se destapa en el conjunto del techo depende además de cuántas calles sean móviles: cada una se acciona por separado, así que puedes abrir solo la que está encima de la mesa.

¿Manual o motorizado?

Manual significa mover las hojas con una pértiga desde el suelo: sin electrónica, más económico y perfectamente cómodo si el techo se abre por temporadas. Motorizado significa un mando a distancia, y con él el techo se abre y se cierra tantas veces como haga falta sin pensarlo. Nuestra recomendación práctica: si vas a decidir cada día según el tiempo que haga, motor; si el techo se abre en verano y se cierra en otoño, manual cumple.

¿Qué pasa si llueve con el techo abierto?

Si llueve con el techo abierto entra agua, igual que en cualquier cubierta destapada: hay que cerrarlo, y esa es la razón de peso para motorizarlo cuando el espacio se usa a diario. Cerrado, el techo móvil evacúa como uno fijo: las hojas vuelven a su posición de cierre, el agua baja por la pendiente hasta el canalón y sale por donde se haya previsto en la medición. En Mascristal no montamos sensores automáticos de lluvia en los techos, así que la decisión de cerrar es siempre tuya, con el mando o con la pértiga.

¿Se puede motorizar más adelante un techo manual?

La motorización no es un accesorio que se enchufe después. La calle móvil se prepara en el taller para ir motorizada: el alojamiento del mecanismo, la guía y el paso del cable forman parte de la fabricación, y por eso la motorización se decide antes de cortar el primer perfil. Si ya tienes un techo instalado y quieres motorizarlo, hay que verlo sobre el techo concreto en una visita, que hacemos en toda la Comunidad de Madrid. La respuesta honesta es que sale mucho mejor decidirlo antes.

¿Qué mantenimiento piden las guías?

Poco, pero conviene no olvidarlo: las guías por las que corren las hojas tienen que estar limpias. El polvo, el polen y la arena son lo que hace que una hoja empiece a ir dura, y en un techo se acumulan antes que en un cerramiento vertical porque está más expuesto. Un trapo húmedo y un aspirador por el carril un par de veces al año bastan en la mayoría de instalaciones, sumados a la limpieza del canalón al empezar el otoño. Si notas que una hoja va dura, avísanos antes de forzarla: ajustarla es una visita corta.

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