¿Cómo es el proceso de medición?

Qué pasa cuando venimos a medir tu cerramiento de cristal: las dos visitas, qué medimos, el anexo firmado y por qué el precio no sube después de medir.

Porche de una vivienda cerrado con cortinas de cristal, visto desde la terraza

La respuesta corta: antes de instalar un cerramiento hay dos visitas a tu casa, las dos gratuitas, y no pagas nada hasta que firmas. En la primera tomamos medidas y te asesoramos, y de ahí sale un presupuesto cerrado. Si decides seguir adelante, el medidor vuelve para comprobarlo todo al milímetro y dejar por escrito, firmado por las dos partes, exactamente lo que se va a instalar.

Eso es todo el proceso. Lo que sigue es el detalle, que es donde se ve la diferencia entre un presupuesto serio y una cifra dicha por teléfono.

¿Cuántas visitas hay antes de instalar?

Dos, y cada una tiene su papel. En la primera, la visita comercial, un asesor ve tu terraza, toma las medidas reales y te ayuda a decidir el sistema: qué va en cortina de cristal, si hace falta techo, dónde conviene un fijo. Con esas medidas preparamos el presupuesto, cerrado y por escrito. Esta visita no te compromete a nada.

La segunda llega solo si aceptas el presupuesto. Se asigna un día y el medidor va a tu casa a hacer la medición definitiva: comprueba que el proyecto es viable tal y como se presupuestó, repasa contigo lo que se va a instalar, y toma las medidas con las que se fabrica. En ese momento tampoco se te pide dinero: decides si firmas después de verlo todo claro, y solo entonces queda contratado.

¿Qué medimos exactamente?

La medición es la visita que convierte tu terraza en las medidas exactas con las que se fabrica el cerramiento. No es pasar una cinta métrica por el frente: es levantar el hueco entero, porque las terrazas casi nunca son tan regulares como parecen.

Qué se midePor qué importa
La línea y la salidaSon los metros de frente y de fondo: definen cuánto cristal lleva el proyecto
Las alturas, poste a posteLos suelos y los techos casi nunca están a nivel; medir en un solo punto fabrica un cerramiento torcido
El aplomo de las paredesUna pared que desploma unos centímetros cambia cómo asienta el lateral
Por dónde cae el aguaDecide la pendiente y el desagüe si el proyecto lleva techo
Montaje interior o exteriorCambia dónde asienta la guía y cómo remata el conjunto

Todo se toma con medidor láser y queda registrado en el momento.

¿Cuándo hay que pagar algo?

Cuando firmas el contrato, no antes. La visita comercial, la medición y el presupuesto son gratuitos, y en la visita del medidor tampoco se pide nada: primero se mide, se comprueba la viabilidad y se te explica lo que se va a instalar en tu casa. La decisión de firmar la tomas con todo eso delante.

¿Qué es el anexo y por qué te conviene?

El anexo es el documento donde el medidor detalla cada aspecto de la instalación: qué se instala, dónde y cómo. Siempre que es posible se crea allí mismo, en tu casa, al terminar la medición, y lo firmáis las dos partes. Así tanto tú como la empresa tenéis por escrito y firmado exactamente lo que va a entrar por la puerta el día del montaje, y no hay lugar para confusiones meses después.

¿Puede cambiar el precio después de la medición?

Lo normal es que no: nuestro presupuesto es cerrado, y la medición existe para confirmarlo, no para subirlo. Si al medir aparece una variación pequeña sobre lo presupuestado, la asumimos nosotros. La sorpresa, si la hay, es a la baja.

El único caso distinto es que la medición destape que el proyecto no es viable tal y como se planteó: un frente que necesita otra solución, un apoyo que no existe donde se suponía. Ahí no se te sube el precio por sorpresa: se rediseña el proyecto contigo, con su presupuesto nuevo, y decides tú si sigue adelante.

Por eso la calculadora de precio da una horquilla y no una cifra exacta: una banda honesta se puede dar online, un precio cerrado solo se da después de medir. Es la diferencia entre lo que puede contarte una web y lo que ve un medidor delante de tu terraza.

¿Tienes que preparar algo para la visita?

Prácticamente nada: acceso a la terraza y tus dudas. Si vives en un bloque, es buen momento para comentar el proyecto con la comunidad de propietarios, porque la fachada es un elemento común y lo habitual es que la instalación salga adelante con el visto bueno de la junta. Nosotros te entregamos los planos y la ficha técnica que la comunidad pueda pedir.

En Mascristal la medición, la fabricación y el montaje los hace equipo propio, sin subcontratar, en toda la Comunidad de Madrid. La visita se pide desde la página de contacto, y las cortinas de cristal que fabricamos salen de esas medidas, no de un catálogo de tallas.

¿Hablamos de tu proyecto?

Medimos tu espacio y te damos un presupuesto cerrado, sin compromiso.