Consejos

Elegir empresa de cerramientos en Madrid

Qué preguntar a una empresa de cerramientos en Madrid antes de firmar: quién fabrica, quién monta, qué entra en el presupuesto y qué garantía te queda.

Porche cerrado con cortina de cristal corredera en fachada de ladrillo con jardín

Esto no es un ranking de empresas. Sería poco honesto que lo escribiéramos nosotros y no te serviría de nada.

Es la lista de preguntas que separan a las empresas del sector, y funciona igual con nosotros que con cualquier competidor. Están ordenadas por lo que más nos hemos encontrado arreglando después.

1. ¿Quién fabrica lo que me vas a instalar?

Es la primera y la que más información da, porque en este sector hay tres modelos de negocio muy distintos vendiendo lo que parece el mismo producto:

  • El fabricante, que extruye o encarga su propio perfil, decide qué herraje admite y con qué tolerancias trabaja.
  • El distribuidor-instalador, que compra un sistema de catálogo a un tercero y lo monta.
  • El comercial, que vende y subcontrata todo, fabricación y montaje.

Ninguno de los tres es ilegítimo, y un buen distribuidor-instalador hace trabajos estupendos. Pero cambia por completo a quién llamas cuando algo falla a los tres años, y cambia el plazo, porque cada eslabón añade su propia agenda.

En nuestro caso: fabricamos en nuestro taller del sur de Madrid, con cerca del 80 % de la extrusión de aluminio hecha por nosotros, y medimos, fabricamos y montamos con equipo propio, sin subcontratar.

Hay un dato que lo respalda mejor que cualquier afirmación nuestra: a través de Impox, la empresa del grupo que vende los sistemas, otras empresas del sector compran nuestros sistemas para fabricarlos en sus propios talleres. Cuando un profesional elige un producto para su propio negocio, es porque el sistema está bien resuelto.

Cómo preguntarlo: "¿el perfil es vuestro o de catálogo?, ¿de qué marca?". Una respuesta concreta es buena señal, venga la que venga.

2. ¿Quién viene a montarlo?

Distinta pregunta que la anterior, y a veces distinta respuesta.

Un sistema bien fabricado y mal montado da un cerramiento malo. La instalación es donde se decide si el conjunto va a deslizar bien dentro de cinco años, si el sellado del perímetro va a aguantar y si la guía inferior va a quedar a nivel sobre un suelo que casi nunca lo está.

Cómo preguntarlo: "¿el equipo que monta es vuestro o subcontratado?". Y una que da mucha información: "¿la persona que ha venido a medir es la que va a montar, o al menos habla con quien monta?".

3. ¿Qué herraje monta cada hoja?

La pregunta técnica que más dinero te puede ahorrar, y la que casi nadie hace.

En unas cortinas de cristal, los herrajes son la partida más grande del presupuesto, por delante del vidrio: alrededor de una cuarta parte del total entre kits, compensadores, juntas y cierres. Es también la partida donde más se puede recortar sin que se note el día de la instalación.

Un carro, un rodamiento o un compensador más baratos abren el sistema igual de bien la primera semana. La diferencia aparece al tercer o cuarto año, cuando las hojas empiezan a costar de deslizar y el ajuste ya no aguanta.

Lo hemos desglosado con el reparto real del precio en la guía de precios de las cortinas de cristal.

Cómo preguntarlo: "¿qué modelo de herraje lleva cada hoja?". Pide modelo, no adjetivos. "De primera calidad" no es una respuesta.

4. ¿El precio es cerrado, y qué incluye?

Un presupuesto serio se da después de medir, no por teléfono, y no se mueve luego.

Lo que tiene que estar dentro y a veces aparece después como extra:

  • El sellado del perímetro y la retirada del material sobrante.
  • Los cierres y el tipo de junta (sin junta, PVC o magnética).
  • En un techo: los postes, el remate contra la fachada y los remates laterales.
  • El transporte y el montaje, incluida cualquier necesidad especial de acceso.
  • El IVA, dicho claramente si el precio se da sin él.

Cómo preguntarlo: "¿esto es cerrado o puede subir?, ¿qué cosas podrían hacerlo subir?". Una empresa honesta te nombrará dos o tres supuestos concretos, normalmente relacionados con el estado del suelo o con el acceso.

5. ¿Cuánto tarda, y de quién depende ese plazo?

En cerramientos de cristal el plazo lo marca el vidrio templado a medida, y entre 10 y 12 semanas de fabricación es lo normal en un trabajo bien hecho.

Desconfía por igual de un plazo mucho más largo sin explicación y de uno sospechosamente corto. El vidrio templado no se puede cortar ni taladrar después del horno, así que todo tiene que estar decidido antes de fabricar, y eso lleva el tiempo que lleva. Lo explicamos en cuánto tarda instalar cortinas de cristal.

Cómo preguntarlo: "¿de quién depende ese plazo?". Si depende de un proveedor externo, el plazo es una estimación de la agenda de otro.

6. ¿Qué garantía me queda por escrito?

Por escrito, y entregada al terminar. No "te lo cubrimos, no te preocupes".

Cómo preguntarlo: "¿qué documento me entregáis al acabar la instalación?" y "¿qué cubre exactamente y qué no?".

7. ¿Puedo ver trabajos vuestros?

Fotos de obras propias, no de catálogo del fabricante. Un cerramiento montado se fotografía fácil, así que no tener fotos propias dice algo.

Y una comprobación gratuita: mira las reseñas de Google, no solo la nota media sino las respuestas de la empresa a las malas. Cómo se responde a un cliente enfadado es más informativo que veinte reseñas de cinco estrellas. Nosotros estamos en 4,7 sobre 5.

8. ¿Qué me estás recomendando que no te compre?

La pregunta con la que cerramos, y la más reveladora de todas.

Una empresa que te lo vende todo caro no te está asesorando, te está facturando. Un buen técnico te va a decir dónde poner un fijo en lugar de una hoja móvil (bastante más barato y hace el mismo trabajo en un lateral contra una pared), cuándo no merece la pena motorizar un techo, o cuándo lo que necesitas es una carpintería de ventanas y no un cerramiento de cristal.

Nosotros decimos que no a proyectos con cierta frecuencia: pérgolas para rincones de tres metros cuadrados, cerramientos para quien en realidad quiere una habitación con la eficiencia del salón, techos motorizados que se van a abrir cuatro veces al año.

La señal de alarma más fiable

Si te dan un precio por metro cuadrado por teléfono, sin haber visto el hueco, esa cifra no es un precio. En este producto el precio por metro cuadrado depende del número de hojas, de la altura, del tipo de junta, del acceso y de la forma del hueco. Quien te da un número sin nada de eso está dando un cebo, y el número definitivo llegará después.

Nosotros medimos antes de presupuestar, precisamente para que el presupuesto sea cerrado. Si quieres empezar por ahí, cuéntanos cómo es tu espacio: la visita y el presupuesto son gratuitos y sin compromiso, y si de esa conversación sale que lo que necesitas no es lo que hacemos, te lo diremos.

¿Hablamos de tu proyecto?

Medimos tu espacio y te damos un presupuesto cerrado, sin compromiso.