Firmar el contrato sin papeles
Cómo se firma con nosotros un contrato de cerramiento sin imprimir nada: enlace y PIN al móvil, qué queda registrado y por qué el documento no puede cambiar.

Con nosotros no vas a imprimir un contrato, ni escanearlo, ni acercarte a la oficina a firmarlo, ni esperar a que pase un comercial con una carpeta.
Lo firmas desde el móvil, en dos minutos, y queda registrado quién firmó, cuándo y desde dónde. Es una de las cosas que muy pocas empresas del sector tienen resueltas así, y no es una comodidad menor: es la diferencia entre cerrar un proyecto un martes por la noche y esperar al sábado a que alguien pueda pasarse.
Cómo es exactamente
- Cuando el contrato está listo, recibes un SMS con un enlace y un PIN de seis dígitos. Si el SMS falla, te llega el mismo enlace y el mismo PIN por correo.
- Abres el enlace en el móvil y lees el contrato completo, con todas sus partidas y sus medidas.
- Cuando estás conforme, firmas con el PIN.
- Recibes la confirmación y el contrato queda firmado.
No hay que instalar nada ni registrarse. El enlace y el PIN son tuyos.
Y si prefieres hacerlo con nosotros delante, en la visita, también se puede: el mecanismo es el mismo, solo cambia dónde estás cuando lo haces.
Qué queda registrado
Esta es la parte que da valor a firmar así, y conviene que la sepas con detalle porque es lo que te protege a ti tanto como a nosotros. En el momento de firmar se registra:
- La fecha y la hora exactas de la firma.
- El nombre de quien firma.
- El DNI de quien firma.
- La dirección IP desde la que se ha firmado.
- El PIN utilizado, guardado cifrado, nunca en claro.
Ese conjunto de datos es la evidencia de la firma. No es un "acepto" suelto en una página: es un registro con quién, cuándo y desde dónde, guardado y asociado a tu contrato.
Es una firma electrónica, con todo lo que eso significa legalmente: un contrato firmado así es válido y exigible, y la ley no le quita efecto por el hecho de ser electrónico. Lo que hace que valga en caso de discusión es precisamente la evidencia de arriba.
Somos fabricantes e instaladores, no asesores jurídicos, así que si tienes una duda legal concreta sobre la firma, pregúntanosla y te explicamos exactamente qué registra el sistema para que puedas consultarlo con quien quieras.
Lo que firmas es lo que has leído
Un detalle técnico con consecuencias prácticas que merece la pena entender.
Cuando el contrato se publica para que lo firmes, queda bloqueado. A partir de ese momento nadie puede tocarlo: ni cambiar una cifra, ni añadir una partida, ni corregir una medida. Si hubiera que cambiar algo, hay que hacer un contrato nuevo, y tú lo verías.
Es decir: el documento que lees es exactamente el que firmas, y sigue siendo exactamente ese después. No existe la posibilidad de que el papel que firmaste diga otra cosa la semana que viene.
Si el proyecto crece después
Pasa a menudo. La obra avanza, y decides añadir un tramo, un techo o unos estores.
Eso no se mete por la puerta de atrás en el contrato que ya firmaste. Se documenta aparte, y aquí hay una regla que te conviene conocer: lo que se añade después de que hayas firmado necesita su propia firma. No se cuela nada bajo la firma anterior.
Lo que ya estaba dentro cuando firmaste queda firmado con el contrato. Lo que llega después, lo firmas otra vez o no existe.
Por qué lo hacemos así
Por dos razones, y la segunda importa más de lo que parece.
La primera es la evidente: es más rápido y más cómodo para todo el mundo. Un contrato que antes tardaba una semana en ir y volver se cierra en una tarde, y la fabricación empieza antes. Como el plazo de fabricación de unas cortinas de cristal es de 10 a 12 semanas y lo marca el vidrio templado a medida, cada día que se gana aquí es un día menos de espera para ti.
La segunda es que todo queda en el mismo sitio. Tu presupuesto, sus versiones, el contrato firmado y el estado de tu proyecto viven en un único sistema, con la misma referencia desde la primera llamada. No hay un contrato en una carpeta, un presupuesto en un correo y una hoja de taller en otro sitio. Cuando llamas preguntando cómo va lo tuyo, quien te atiende lo ve entero.
Eso es lo que permite que la respuesta a "¿cómo va mi proyecto?" sea inmediata en lugar de "déjame que lo mire y te llamo".
Y si prefieres papel
Se puede. Si te resulta más cómodo firmar en papel, dilo y lo hacemos en papel.
No es la vía por defecto porque para la mayoría de la gente es más lenta y más incómoda, pero nadie tiene que firmar desde el móvil si no quiere. Nuestro trabajo es cerrar tu terraza, no obligarte a cambiar de costumbres.
Antes del contrato viene el presupuesto, que funciona con la misma lógica de enlace y PIN: lo hemos explicado en presupuesto online: cómo lo ves y lo apruebas. Y si todavía estás en la fase de decidir con quién trabajar, la visita de medición es gratuita y sin compromiso.
¿Hablamos de tu proyecto?
Medimos tu espacio y te damos un presupuesto cerrado, sin compromiso.