Presupuesto online: cómo lo ves y lo apruebas
Cómo funciona nuestro presupuesto online: un enlace, un PIN y el desglose completo en el móvil, con versiones guardadas y una referencia que no cambia nunca.

El presupuesto de una reforma suele llegar como un PDF adjunto en un correo. A las tres semanas, cuando quieres comparar o repasar un detalle, empieza la búsqueda en el buzón, y casi siempre hay dos versiones y nadie sabe cuál es la buena.
Nosotros lo hacemos de otra manera, y es una de las cosas que muy pocas empresas del sector tienen montada: tu presupuesto vive en un enlace, no en un adjunto.
Cómo funciona
Después de la medición, recibes un correo con un botón, "Ver presupuesto", y un PIN de seis dígitos justo debajo.
Pulsas el botón desde el móvil y se abre tu presupuesto. El PIN va incrustado en el propio enlace del correo, así que normalmente no tienes ni que teclearlo: la página lo lee, lo comprueba y te muestra el documento. Si entras desde otro sitio, o si el enlace te lo ha reenviado alguien, la página te pide el PIN y lo tecleas una vez.
Eso es todo. No hay que registrarse, no hay que crear una cuenta ni recordar una contraseña, y no hay ninguna aplicación que instalar.
Qué ves dentro
El presupuesto completo, no un resumen comercial: cada partida con sus medidas reales, el material de cada elemento, las opciones que hayas elegido y el total.
Si lo tuyo son unas cortinas de cristal, ahí verás cuántas hojas lleva cada tramo, cuáles hacen de puerta, el espesor del vidrio, el tipo de junta y el color. Si es un techo de cristal, la línea y la salida, cuántas calles tiene y qué material va en cada una. Ese nivel de detalle es justo lo que permite comparar de verdad con otro presupuesto.
Es el mismo documento que tenemos nosotros. No hay una versión para el cliente y otra interna.
Y como está en una página y no en un papel, se lee bien en el móvil, que es donde de verdad lo vas a mirar: en el sofá, por la noche, cuando por fin te sientas a decidir.
Las versiones no se pierden
Esta es la parte que más agradece la gente y la que peor resuelve el correo electrónico.
Casi ningún proyecto se aprueba en la primera versión. Cambias el color, quitas un tramo, añades un fijo, decides que quieres el vidrio mate en dos hojas. Cada cambio genera una versión nueva de tu presupuesto, numerada, y las anteriores siguen accesibles.
Cuando quieres comparar lo que costaba antes de añadir el techo, no tienes que buscar un correo de hace tres semanas: está ahí, con su número.
Tu referencia no cambia nunca
Un detalle pequeño que ordena todo lo demás.
Desde la primera llamada, tu proyecto tiene una referencia del tipo MC-7VO. Esa referencia no cambia jamás. Cada presupuesto que emitimos añade un número detrás (MC-7VO1, MC-7VO2), el contrato cambia el prefijo, y cuando el proyecto entra en fabricación recupera el mismo código.
Suena a burocracia interna y es justo lo contrario: significa que cuando llamas y dices "soy el MC-7VO", quien te coge el teléfono ve tu historia entera. La visita, cada versión del presupuesto, qué se cambió y por qué, en qué punto está la fabricación. No hay que reconstruir nada ni preguntar a otro departamento.
Ese es el sentido de tener un sistema propio que va de la primera llamada a la instalación, en lugar de un cajón de presupuestos por un lado y una hoja de taller por otro. Es lo que nos permite responder rápido a "¿cómo va lo mío?" sin devolverte la llamada.
Lo que esto te da a ti
- No dependes de encontrar un correo. El enlace siempre lleva a la versión vigente.
- Puedes compartirlo. Si lo decides con tu pareja, con un hijo o con el administrador de la finca, les pasas el enlace y el PIN.
- Puedes compararlo de verdad. Con el desglose por partidas delante, es mucho más fácil poner nuestro presupuesto al lado de otro y ver si describen el mismo producto. Sobre eso escribimos una guía entera: cómo elegir una empresa de cerramientos en Madrid.
- No hay letra pequeña que aparezca luego. Lo que ves es lo que hay.
Lo que no hacemos
No te vamos a perseguir por el enlace. Que puedas verlo en el móvil no significa que vayamos a llamarte cada dos días para saber si ya lo has abierto.
El presupuesto no caduca a los tres días con una oferta que se acaba. La gente se toma semanas para decidir una obra en su casa, y nos parece razonable.
Y después del presupuesto
Cuando decides adelante, el contrato sigue el mismo camino: llega a tu móvil y se firma sin papeles, sin imprimir nada y sin pasar por la oficina. Lo hemos explicado en firmar el contrato sin papeles.
Si quieres ver cómo funciona con tu proyecto, empieza por la visita de medición. Es gratuita y sin compromiso, y el presupuesto que sale de ella es cerrado.
¿Hablamos de tu proyecto?
Medimos tu espacio y te damos un presupuesto cerrado, sin compromiso.